jueves, 26 de septiembre de 2013

032

Que te disculpe me dices.

¿Qué tengo que disculparte?
¿Cuáles son los inconvenientes que me causas?

Serás tonto. Mi tonto. Siempre tonto.

Sabes que lo entiendo. Que lo respeto y que estoy de acuerdo en que enfrentes tu duelo. Cuando estés listo, estaré acá, sentada en el mismo lado de la cama con los brazos abiertos y una enorme sonrisa. Te contaré cosas tontas, de esas que nos hacen reír, que nos hacen olvidar aquellos malos ratos que en ocasiones no podemos evitar.

domingo, 22 de septiembre de 2013

031

Presentimientos.

Hay algunos presentimientos que uno desearía no tener jamás. Lo supe desde anoche cuando no quisiste hablar. Lo supe más ahora, aún sin decirme nada más.

Pregunta innecesaria "¿Quién?"

Conocía la respuesta desde antes de dármela a conocer, porque justo cuando vi ese "escribiendo..." un escalofrío recorrió mi cuerpo y un pequeño dolor se instalo en mi pecho. "Por favor no..." y como dicen, basta tan solo desear que no pase, para que suceda.

Una perdida más, dolor tras dolor. Y después preguntas ¿por qué me admiro tanto? Eres grande y en verdad, con todo mi corazón deseo que todo esto acabe. Que el cielo se ilumine por fin para ti y consigas ser feliz. Porque sé que lo mereces. Estoy aquí. Aunque no me veas ya. Estoy siempre aquí.

Un ángel más en el cielo cuidando de ti, sé que darías lo que fuese porque siguiera aquí. Incluso yo lo haría si eso nos la trajera de regreso. Mi ojitos de agua marina, si tan solo pudiera convertir en mío tu dolor...

sábado, 21 de septiembre de 2013

030

Y algunas veces al caer la noche, como esta por ejemplo; no puedo evitar extrañarte en mi cama, tu brazo acariciando mi espalda, mi cabeza en tu pecho y tu boca pronunciando un "ya, duerme pequeña".

No es siempre... no duele. Ya no duele, pero el sentimiento aún no muere.


lunes, 16 de septiembre de 2013

029

Desde que inicio el mes no he visto sino imágenes, quejas y burlas con respecto a México. He visto publicaciones y demás acerca del grito de Independencia, he escuchado el ¿qué celebramos si el país es un desastre? Ciertamente, lo es. Lejos estamos creo de lo que alguna vez logramos ser. Vamos de mal en peor y en verdad a este paso, sabrá Dios que será de las futuras generaciones el día de mañana.

Por un momento también paso por mi mente el ¿para qué ir? Sé que mucha gente lo hace por el grupo o cantante que se presentara después del show. Otros porque realmente lo sienten y otros como los "Importantes" porque es su responsabilidad.

Si he de confesarlo yo fui por diversión. Quería ver como aquellos que se encontraban arriba sosteniendo la bandera y gritando honraban a aquellos héroes que cambiaran una vez nuestra historia. Héroes que nunca llegaran a ser por supuesto. No porque no puedan, sino porque simplemente no se les da la gana.

Las quejas son innumerables, despotricamos, nos enfadamos y gritamos hasta lo que no a los personajes que hoy gobiernan nuestro país. Pero olvidamos y lo digo realmente, la enorme responsabilidad que tenemos en esto. Porque ellos no llegaron a donde están solos. Porque cuando las campañas andaban a todo lo que da no pensaban precisamente así.

Todos de alguna manera nos van a joder. Unos un poco más que otros pero lo harán. Y esto es simplemente porque nuestra calidad humana se ha disminuido enormemente. No sabemos hacer el bien sin obtener algo a cambio, un beneficio, una retribución. Juzgamos sin pensar que probablemente muchos de nosotros haríamos lo mismo de estar en su lugar o tener su poder.

Y no digo que todos, bendito sea el señor pueden quitarnos mil cosas pero orgullosamente puedo decir que existen personas con una calidad humada digna de admirarse. Y son estas personas las que me convencen de que no todo esta perdido, porque estoy segura de que en aquel entonces nuestros héroes de la Independencia tampoco la tuvieron fácil y aún así se arriesgaron y lograron su objetivo.

También me entristece ver a mi país en decadencia, ver las personas en quienes nos estamos convirtiendo, me entristece ver todo lo malo que pasa alrededor, la avaricia, la delincuencia, la pobreza y otras tantas cosas. Sí, a mi también me da coraje, rabia e impotencia no poder hacer más. Pero quejarme no cambiara las cosas y decir que México apesta para mi no es justo, porque quienes apestan son las personas que permiten que el país este llegando hasta este punto.

Sólo soy un alma más, pero de algo estoy segura, haré cuanto pueda por no ser una más del montón, después de todo dicen que nunca voy siguiendo al rebaño y siempre me voy por lo complicado. No digo que cambiaré al mundo, no creo mucho menos levantarme en armas o reclutar gente. Haré lo mejor que pueda, CONMIGO. Porque conformistas e inconformes ya hay muchos. No puedo cambiar a las personas, pero puedo trabajar en mi.  Y no sé, quizás si todos nos tomáramos la molestia de hacerlo aunque fuese un poco, las cosas serían distintas.

Nadie nos dijo que iba a ser fácil. Pero esta es nuestra vida y nosotros decidimos cómo la queremos vivir. Hay mucho por lo que agradecer, tenemos vida, una mente propia, familia y amor. Y no es que eso nos lo proporcione el país y a lo que voy es que no depende del lugar del mapa en que nos encontremos, depende de las personas que lo habitan.

 Ojo, yo no estoy a favor de nuestros gobernantes y este es sólo mi punto de vista, pocas veces hablo de un tema como este y sinceramente, tampoco les estoy obligando a leer.

domingo, 15 de septiembre de 2013

028

Un abrazo.


Había olvidado la calidez de aquel abrazo que llega sin buscarse. De aquel abrazo en que te atrapan sin necesidad de que lo pidas. El abrazo que te hace sentir incluso linda y querida.


¿Hace cuánto?

sábado, 14 de septiembre de 2013

027

Fui consciente de la enorme sonrisa que se instalo en mis labios. La emoción con que mis ojos miraban al frente. Me miraste y sonreíste.

- Buenos viejos tiempos.- Dije
- ¿Tu bailabas? ¿Eso? - Me miraste realmente intrigada. Te sonreí de nuevo.
- Lo hice. Lo hacía... y lo disfrutaba. Lo hice aquí también.
- Wow, no tenía idea. ¿En la escuela?
- Secundaria, sí.

Me sonreíste nuevamente y de nuevo tu mirada quedo atrapada ante ellos, sonreías y también yo lo hacía. Caminamos de nuevo y entramos por ese café.

- Quiero un frappucino, ¿qué pedirás tu?
- Curiosamente el café lo prefiero caliente.
- ¿Aún en tiempo de calor?
- Aún en tiempo de calor.

Una amena platica, sentimientos compartidos. Miedos y confesiones. Ilusiones y esperanzas. Es bueno hablar y es bueno escuchar. Es bueno simplemente darte un respiro.

martes, 10 de septiembre de 2013

026

Y ahí... donde las sonrisas se acumulan a pesar del dolor, es el sitio a donde pertenezco.

Siempre.

domingo, 8 de septiembre de 2013

025

Me dijeron que había que vivir el duelo, que me tomara mi tiempo, que esto no sería para siempre y pasaría. Sé con seguridad que será así, que todo es parte del proceso, que decir adiós siempre me ha costado un mundo, pero saberlo no evita que duela.

Quizás es que debía doler, no sé. Pensé realmente que mis lagrimas por dolor se habían agotado. No era así. Trate enormemente de mantenerme en pie, no perder la calma y pensar positivamente, pero la verdad es que desde hace días no he parado de llorar. Antes de dormir, al despertar, cada que un pensamiento o un recuerdo cruza por mi mente vuelvo a llorar y no lo puedo controlar. Agua salada sale de mis ojos sin poderla frenar.

Te extraño. Realmente te extraño. No desde este septiembre 4, te extraño desde hace tanto. Lo que fuimos. Extraño los momentos vividos, las ilusiones y los sueños compartidos. Extraño tus besos y el calor de tu brazos, mi cabeza recostada en tu pecho. Extraño los "te amo" y aquellos "no hay forma de que deje de quererte", extraño ser la causante de tus risas y hasta incluso que te preocupes por mi y me reprendas como niña chiquita. Extraño también lo que no fue, mi reflejo en ese par de ojos azules que me hacían soñar, los momentos que querías recompensar, extraño ser la mujer a quien decías amar. Ese viaje a Londres por planear y esa copa de whisky en algún buen bar. Extraño lo que fue y lo que ya no será.

Y vuelvo al mismo problema. Como cuando hablábamos de aceptar y resignarse. Me toco aceptar que no me querías más (si es que en algún momento lo hiciste, parecía muy real) pero me esta costando mares el tenerme que resignar. Resignarme a que conmigo ya no será, que ya no soy la protagonista de tus sueños, la causante de tus desvelos. Y entonces pienso en la envidia que le tengo y en lo poco que debí significar para tan deliberadamente caer solo en recuerdos.

Aún duelen tus palabras y lo expreso así acá, ahora. Duele que dijeses que no he sido tu amiga, porque los amigos no huyen y yo lo estoy haciendo. Me conoces mejor que nadie. ¿Mereces una amistad poco sincera? ¿Qué clase de persona sería si fingiera ser eso cuándo en realidad estoy enamorada de ti? Y después de todo lo ocurrido, de todo lo vivido me hablas como si estuvieses ofendido.

No fui yo quien llego un día y te dijo que le interesabas como algo más que un amigo. Dijiste, perdona, rompí el trato, me enamore de ti. Y entonces, cuando yo a ti más te amaba regresa ella y así sin más me das la espalda. ¿De verdad es que yo te he fallado? ¿Soy yo quién no supo ser una buena amiga?

Tal vez estoy huyendo, sí. Estoy tratando de protegerme... porque contigo siempre me mostré como era. Porque te deje entrar y conocer cada parte de mi como nunca nadie pudiera y de pronto te conviertes en un desconocido al que le importa poco si estoy bien o si este dolor me ha consumido. Y sé, con certeza que he tomado la mejor decisión al alejarme de tu lado, porque extraño SÍ, pero no al hombre de los últimos días, no a este que acaba de romperme y hacerme pedazos la vida. Extraño a aquel que como antes dije hubiera preferido antes cortarse un brazo que causarme una herida. A aquel que si me quería. Y es que como alguien hace muchos años me dijo "sólo extraño aquello que sé no volveré a tener"... y te extraño porque sé que no existe más aquel hombre del que me enamore.

Tan sólo espero que sepas que desde aquí, sigo rezando por ti. Por tu salud, tu bienestar y tu felicidad. Hasta el último de mis días, es algo que siempre te dije. No mentí.

jueves, 5 de septiembre de 2013

024

Escucho pasitos acercarse, dirijo mi mirada hacia la puerta y entonces puedo divisar tu pequeña silueta, no asomas tu cara pero sé que estas allí. Dirijo de nuevo la mirada a la pantalla y entonces escucho el tronido de tus besos, volteo nuevamente y sonrío. Entonces apareces, con esa enorme sonrisa en los labios y tus cabellos despeinados... mi sonrisa es más grande y no puedo evitar que lágrimas salgan de mis ojos. Me miras nuevamente y dices "no me veas tía Lidia" me regalas otra sonrisa y te marchas de nuevo.

Y es ahí, al mirarte que sé que daría mi vida porque sigas regalándome tanto amor. Porque tu siendo tan pequeña logras que yo encerrada en este dolor inmenso logre sentir paz. Mi pequeña princesa, lo digo en verdad. No habrá forma de que para mi dejes de serlo: NUNCA. Te amo.

Que los años tarden en llegar para que no pierdas los sueños, la fantasía y esa alegría que te caracteriza, porque si en mis manos estuviera alejaría de ti todo aquello que pueda dañarte. Y espero, realmente espero que tu historia sea mucho muy feliz.

lunes, 2 de septiembre de 2013

023

20 minutos.

Suficientes para que un mar de recuerdos lleguen hasta tu mente. Suficientes como para recordarte el lugar en que te encuentras hoy en día y renovar energías.

Miro al cielo una vez más... "ayúdame" susurro a ese ser en quien creo desde pequeña y empiezo a orar, tal como me lo enseñaron, con fe, con amor... con mi corazón en cada una de las palabras.

Y aunque una lagrima traicionera se desliza por mi mejilla, sonrío... y entonces una vez más me pongo en tus  manos y te digo "no me sueltes, no me dejes tu también".