domingo, 28 de abril de 2013

005

- ¿Por qué me mentiste? Tu nunca me habías mentido- Fueron sus palabras esa noche al encontrarse justo cuando ella entraba y él salía. La tomo de los hombros y la acerco a él.
- ¿Por qué te sorprende? No somos los mismos de hace años. Que mas da si lo hice o no.
La miró atentamente y una sonrisa se dibujo en su rostro.
- No somos los mismos, pero tu no eres la clase de persona que miente, nunca lo hiciste. Dime la verdad, te pidieron que lo hicieras ¿cierto?
- Deja de darle vueltas, anda, déjame pasar.
- Respóndeme eso, ¿te lo pidieron verdad? No hay problema, yo sé.
-No te hagas más líos. Déjalo ir. Lo hice y ya.
Otra sonrisa para después tirar de ella y estrecharle en un abrazo. ¿Hace cuántos años no le abrazaba? Ya ni lo recordaba.
-Te quiero mucho-  le susurro despacio a la vez que depositaba un beso en su mejilla y se marcho.
Sonrió para si misma. Ese hombre seguía siendo un caso perdido, tal como en los años de escuela. Tal como años atrás aunque creyera que no,  le seguía preocupando y es que hay amistades que aunque pase el tiempo y parezcan haber muerto dejan vivo el sentimiento.

lunes, 15 de abril de 2013

004

Probablemente al finalizar esto, no sean sino palabras. Palabras de una chica que no entiende qué paso o... en qué momento ocurrió. Flashazos llenos de recuerdos, risas, fotografías, miles de abrazos y besos. Esa complicidad única, cariño. Cariño puro.
Se ha levantado ese día, tratando de ignorar una vez más lo evidente... Ya no siente el calorcito que le regalaba, sus sonrisas llenas de amor han desaparecido, esa mirada de hastío las ha reemplazado y sólo Dios sabe cuánto duelen, como cada una de ellas se han ido incrustando en lo más profundo de su ser. Le ha perdido, de manera tan infantil le ha perdido y lo siente con cada día que pasa, cada que siente como se forma ese nudo en su estomago al mirarle.
- Prefiero que no se preocupen por mi, ya me las arreglare para estar bien.- Su extraordinaria justificación. ¡Patética! Es que no es capaz de darse cuenta a tiempo de que es ella misma quien les aleja.

Le vio a lo lejos marcharse, ni siquiera fue capaz de dirigir su mirada hacia allí, dio la espalda y siguió caminando mientras sentía como algo se rompía dentro. Lo supo entonces... Comprendió el dolor que había en aquellas palabras que le había mencionado hace ya tiempo.
- Ya no siento que seamos amigas, siento que te pasan cosas y no las compartes conmigo, se supone que somos amigas, que me contabas todo y estábamos ahí la una para la otra. Pero tu ya no estas y siento que ya no soy parte de ti.

Sólo entonces supo que extrañarle sería una constante de ahí en adelante. Porque ella nunca sabría cuánto es que en realidad le quería. Y aún si se lo contase, sus palabras ya no le bastarían.

lunes, 1 de abril de 2013

003

La mañana llego junto a ese singular sonido en el móvil al lado de su almohada. No era la alarma del despertador, no. Verifico entonces la hora: 4:13am aún faltaban 2 minutos para que este timbrara, una sonrisa se dibujo en su rostro aún sin ver el mensaje recibido. La emoción invadió todo su cuerpo cual niña pequeña al pensar que no podía tratarse de nadie más que ÉL.

Sonrisas. Volvieron las sonrisas de las mañanas. Las ganas de levantarse, de pensar en lo maravilloso que podía llegar a ser el día si había empezado de forma tan perfecta.

Y es que él tiene magia. La magia de poder hacer que ella sea la mujer más feliz sobre la tierra, sobre la luna y quizás también en las estrellas!